Primera carrera de este año. El pasado 2025 acabé con ganas de hacer alguna media maratón, así que me propuse correr en Valdepeñas y, si se daba bien, pensar seriamente volver a correr la distancia completa (42 y pico, para el que no lo sepa). Ya había estado en el pueblo del vino en 2024 y, a pesar de que hizo un día malísimo de viento, me gustó mucho la carrera. Este año, antes de llegar a inscribirme, tuve la suerte de ganar un sorteo, a través de Instagram, por lo que me salió gratis. La idea era prepararla bien y hacer el mejor papel posible, ya que era campeonato regional de la distancia y me gustaría saber en el nivel que me encuentro en mi grupo de edad (máster 50, hasta agosto, que subo a 55...). Pero el año comenzó mal. El día 1 de enero tuve bastante fiebre y me costó varios días recuperarme. De hecho, estuve unos 6 días sin correr. Desde entonces no he vuelto a encontrar las mismas sensaciones con las que acabé el año pasado. Supongo que conforme pasan los años, el cuerpo tarda más en recuperarse y la forma física va bajando paulatinamente. No me queda otra que apechugar.
A pesar de todo, me planté en la salida con la intención de disfrutar lo máximo posible, sin objetivo de tiempo. Conmigo se vino Fillo, pero él si que tenía ganas de ir rápido, así que nos fuimos cada uno por su lado.
¿Y qué puedo hacer si voy sin objetivo y con ganas de disfrutar? pues reservar las zapatillas de correr rápido y usar las Puma que se me atravesaron en Consuegra... Necesitaba coger el punto a este modelo y creo que lo he encontrado. A cierto ritmo y bien ajustados los cordones, soy muy cómodas, bien amortiguadas y con algo de respuesta, gracias a la placa de carbono.Vamos al lío:
Me coloco no demasiado delante en la salida. Hay más de 2300 participantes, estamos apegotonados. Después del pistoletazo, andamos hasta la alfombra que lee el chip y ahí pongo el cronómetro en marcha. Arrancamos bien, pero enseguida hay gente que va demasiado lento por delante para haberse puesto tan cerca de los primeros lugares, falta mucha educación en este aspecto. Toca ir esquivando, frenando, acelerando, a demanda.
Cuando por fin se abre un poco la carrera, localizo al práctico de 1:35, es decir, a 4'30'' el km. Lo alcanzo con mucha facilidad y trato de aguantar el el grupo que se ha formado. Pero la gente no conserva su posición, unos aflojan, otros adelantan, pero nadie consolida el puesto. No soy capaz de ir junto a la liebre y, en el momento que consigo ponerme al lado, llegamos a la primera bajadita que hay en el recorrido. Sin ser consciente de ello, acelero un poco. Ya hemos hecho dos kilómetros y ahora viene algo más de un km en descenso.
Empiezo a mirar la velocidad. Voy más rápido que el práctico de la hora y treinta y cinco. El pulso, bien. Los pulmones, perfectos. Las piernas, ni las noto. Las zapatillas, cómodas y respondonas. Estupendo.
Confío en llevar buena cara toda la carrera, he entrenado muchos km y hay que verlo reflejado en el resultado.
Llegando al quinto kilómetro comienza la parte más dura del recorrido. Hay una serie de toboganes que, si no se tiene cuidado, se te pueden atragantar. Yo confío en mi experiencia y voy controlando el pulso todo el rato. No hay variaciones significativas, me mantengo en un rango óptimo. En el primer avituallamiento bebo un par de tragos. Está haciendo una mañana de sol estupenda y el poco viento que sopla, ayuda a refrigerar el cuerpo.
Los cinco primeros km los he hecho en 22'16''.
Voy con las fuerzas intactas. Soy capaz incluso de acelerar un poco más, sobre todo en el centro de la localidad, que es donde hay más público. Desde aproximadamente el km 8 empiezan a adelantarme algunos corredores. Quiero pensar que son los que participan en el 10 k, así que ya lo están dando todo. No me pongo nervioso, no me pico con ninguno, mantengo y paso los cinco siguientes en 22'10''.
Cuando ya hemos dejado a los del diez mil, empieza a verse mucha calle y menos participantes. No hay problema, así me centro en ir a lo mío, con pocos obstáculos. Otro par de tragos de agua, con prudencia, no quiero atragantarme...
Me relajo un poco los siguientes 5 km y bajo algo el ritmo, cubriéndolos en 22'23''. A partir de ahí, cada vez que llegaba una cuestecilla, me adelantaba alguien... es algo a lo que no estoy acostumbrado, ya que, normalmente, voy acelerando conforme avanza la carrera y soy yo el que adelanta. Pero el domingo salí con ganas de disfrutar, pero no de sufrir. He de reconocer que, cuando miraba el gps y veía un ritmo demasiado flojo, aceleraba un pelín. Pero esos pequeños acelerones mermaban mis fuerzas y estaba deseando que las cuestas terminaran cuanto antes. Tomo un gel, que llevo en la riñonera y luego un trago de agua en el avituallamiento.
En la segunda pasada por el centro adelanto a un corredor con el que voy haciendo "la goma" durante, al menos un km. Cada vez que hay público animando me adelantaba. En dos ocasiones lo hizo por la parte interior de una esquina, sin avisar, con el consiguiente peligro de caída. En cuanto tuve la oportunidad di un acelerón y lo dejé atrás. Poco después, empecé a notar el cansancio acumulado. Pero, en lugar de bajar algo el ritmo, lo mantuve como pude. Total, para lo poco que queda...
Ya con muy pocas ganas de correr llego al km 20. Estos últimos 5 han salido en 22'28'', los más lentos de la carrera. No me queda mucho para intentar rascar unos segundos al cronómetro, así que el apretón final será suave. Ya voy pensando en la próxima carrera (La Capitán Duque, casi con toda seguridad).
Cruzo la meta en 1:34:16 oficiales, un poco menos de 1:34 netos,
He sido el 11º en mi grupo de edad, así que estoy contentísimo con el resultado.
Ahora toca descansar un poco el cuerpo para ir en modo competitivo a Valdemoro (hermano, esa camiseta será para ti).
Por cierto, he estado dos días, con agujetas, no me apetece nada correr un maratón completo jejeje.





1 comentario:
Hermano recuerda que ahora uso la M jeje, buenísima crónica como siempre
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