domingo, 10 de noviembre de 2013

I Duatlón de Villacañas.

Para ser la primera edición de esta prueba, he de comenzar diciendo que me ha gustado bastante. Nada mejor para atraer valientes que quieran comenzar en este mundillo que poner facilidades, y hoy las hemos tenido todas. El circuito a pie bien cortado al tráfico, buen firme y con calles lo suficientemente anchas como para no tener colapsos. La calle Cuestas Blancas, como su nombre indica, te puede arruinar la prueba si sales fuerte, subiendo. Yo he sido precavido y, a pesar de ponerme en primera línea de salida me he ido controlando al principio, a sabiendas de lo que iba a pasar. Enseguida una decena de corredores me ha adelantado. He reconocido a varios de ellos, ya que, como sabéis, trabajo allí, y la mayoría de los participantes eran locales; lo que me ha dado más confianza, a sabiendas de que no iban a estar por delante más de mil metros. Dicho y hecho, en cuanto hemos llegado al falso llano que hay en el primer kilómetro he cambiado el ritmo, comenzando a dar caza, uno por uno, a la mayoría de los que llevaba por delante. En el primer giro, justo cuando comenzamos la bajada, se me ha pegado un atleta local al que adelanté en Herencia en el sprit final. Es más joven que yo, así que confío en que en esta distancia esté más fuerte; llegado el momento, solo tendré que apretar los dientes y aguantar su velocidad. Unos 500 metros después, todavía bajando, alcanzo a Félix, otro veterano local que siempre anda por los puestos de cabeza. Esto hace que me crezca, más todavía. La primera vuelta la completamos aproximadamente en 8'40'', cumpliendo con las mejores expectativas. Comenzamos a subir de nuevo y Félix se me va unos metros. El otro villacañero, al que animaban diciéndole "presi", sigue a mi lado, lleva la respiración forzada y pienso que no me va a aguantar. Pero nada más lejos de la realidad, a mitad de la subida me cambia el ritmo y me cuesta horrores seguirle ... lo voy a pasar muy mal, pienso, llevo el corazón que se me sale por la boca y todavía queda más de un kilómetro para el final; menos mal que es cuesta abajo. Mientras terminamos la subida voy contando a los de cabeza: uno, dos, tres ... mi acompañante y yo somos 9º y 10º. Ahora toca darlo todo, acelerar con conocimiento y plantear una táctica para llegar por delante de "presi". Pero él piensa lo mismo que yo y enseguida se pone manos a la obra, me hace un cambio de ritmo no demasiado fuerte, al que puedo responder. Me coloco justo detrás de él, aprovechando su corpulencia para que me corte algo el aire y a eso de 200 metros de meta zas! cambio que te crió ... nada, me aguanta bien. Tomamos la última curva, Félix está ahí mismo, yo voy por fuera y mi rival más directo se sube por la acera, pero siempre me dejo algo para el final, ahora vamos a ver si sois capaces de aguantar un último apretón. Mi último arreón ha dejado atrás al villacañero, pero no conforme con el puesto que llevo adelanto a Félix en la misma entrada a boxes. Doy el relevo a mi compañero Javi y a descansar. He llegado el 8º, con un tiempo de 17'38'' (hay algo menos de 5 kms). En pocos minutos estoy totalmente recuperado del esfuerzo, pero ambos gemelos me duelen un montón, imagino que se me han "cargado" en la bajada. Estiro, estiro, estiro más y vuelvo a calentar antes de que comiencen a llegar los primeros ciclistas. En cuanto oímos los ánimos del público, los corredores nos vamos enseguida a boxes, ya llegan. Uno, dos, tres, uf, ya van más de ocho y Javi no llega ... Sale el villacañero con el que he ido al principio, pero Javi sin aparecer ... En el puesto 15 llega el acompañante de Floren, "nuestro presi", ríe y bromea diciendo que va a ganarme; pero detrás justo está mi pareja. Floren y yo salimos juntos, comienza la subida y enseguida me dice que tire para adelante. Me niego en rotundo, vamos a subir juntos, ya no nos estamos jugando ningún puesto de podio y los que vienen por detrás no van a pillarnos, así que voy a relajarme algo. Poco antes de llegar arriba del todo se queda un par de metros detrás de mi, yo veo a un corredor por delante que nos distancia unos 300 metros ... venga, está al alcance, vamos Floren, voy a por aquel!! Me pongo a casi todo lo que doy de mi, con unas zancadas exageradas (lo que tiene ir cuesta abajo) y a unos 400 metros de meta adelanto al que me precede (después, hablando con él, me dijo que también había hecho la bici y se exprimió bastante). Llego en el puesto 14º de la general, somos décimos por equipos. Floren llega justo detrás de mi, ha venido también muy fuerte y apenas le he sacado unos metros, enhorabuena compañero. Poco después llegan Isidro, que también ha corrido en equipo y Pedro, que lo ha hecho todo él solito, muy bien laguneros!! Ahora toca descanso ... toca descanso ... no se yo ...

martes, 29 de octubre de 2013

XVII Carrera Urbana de Socuéllamos. 10 kilómetros.

El 10000 de Socuéllamos ha sido el broche perfecto para finalizar esta temporada. He tenido la gran suerte de no lesionarme en muchos meses; también de encontrar casi siempre algún compañero del Club de Atletismo las Lagunas para que me acompañara los días de series. No voy a decir que me ha resultado fácil entrenar desde la media maratón de Alcázar, pero el estado de forma que he conseguido gracias a los planes de Uti han hecho que cada mil, cada 400 ó 500 saliese de forma casi mecánica, apenas variando uno o dos segundos entre lo escrito en el papel con lo que decía el crono. Cada día vamos conociendo mejor nuestro cuerpo y nuestras posibilidades, aunque, a decir verdad, el buen resultado del domingo me ha sorprendido gratamente. El objetivo era 38 minutos y 20 segundos, pero algo dentro de mi decía: “tienes que ser más ambicioso, más rápido, tu puedes”. El cambio de hora de la madrugada del domingo nos benefició en gran medida, sobre todo a mi, que estuve todo el sábado de cumpleaños, bien empleado en la barbacoa, sin sentarme apenas en varias horas; y es que no vamos a cambiar un rato de esparcimiento con la familia, celebrando el cumple de mi pequeño (Roberto), por nada del mundo. Para poner bien en funcionamiento la máquina, nada como un café en el bar de mi cuñado (del cual vamos “detrás” para que nos esponsorice). Viaje corto, autovía, apenas da tiempo a repasar la táctica de la carrera. En mi caso es fácil, salir a 3’50’’ el mil y acelerar, si quedan fuerzas, en la segunda mitad. La organización de las carreras celebradas en Ciudad Real es exquisita, encuentras todo bien dispuesto, sin complicaciones; así que en cuanto todos tenemos el chip y el dorsal, nos vamos a los coches para despojarnos de nuestra uniformidad y comenzar el calentamiento.
A estas alturas tengo muy claro lo que soy, un corredor de fondo. Necesito un buen calentamiento para poder rendir al máximo, nada de cinco minutitos y a la línea de salida. Hasta tal punto me gusta ser metódico que todos los amigos a los que saludaba me decían lo mismo: “pero para ya, que vas sudando y no hemos empezado!”. Pues no, yo sigo, y aprovecho hasta el último minuto para hacer un par de progresivos, no quiero sorpresas desagradables. Mi compañero volverá a ser Fillo. No he hablado con él desde la media de Alcázar, pero se que está muy bien de forma y querrá llegar por delante de mi. Eso es motivación extra para ambos. Nos colocamos muy delante y salimos fuerte los primeros 500 metros, pero en cuanto la fila de corredores se ensancha, bajamos para ponernos al ritmo previsto. En ese momento comienza a adelantarnos todo el mundo, casi escandalosamente. Vamos por debajo de 4 minutos el kilómetro y contamos por decenas a los corredores que nos sobrepasan. Hay que tener la cabeza muy fría y las ideas muy claras para no cometer el garrafal error de engancharse a algún grupete y darlo todo antes del segundo kilómetro. Por experiencia sabemos que todos estos que ahora nos adelantan quedarán por detrás en la línea de llegada. Poco después del primer mil se hace realidad la evidencia y ya van quedando atrás corredores que se han ido estrellando con su ímpetu. El solecito les va a hacer un flaco favor a todos estos que ya van sufriendo desde el principio. El nuevo trazado de esta carrera es absolutamente plano y sus calles invitan a mantener un ritmo constante todo el tiempo. Pero han incluido varios giros pronunciados y cuando vas deprisa eso se penaliza en forma de unos preciosos segundos. Seguimos derpisa, pero conservadores, hasta la mitad de la prueba, que pasa sin apenas darnos cuenta, en poco más de 19 minutos.
Me voy guiando por los datos que me da el garmin, a sabiendas de que en ciudad mide algo de menos y el ritmo real será más rápido del que me indique. Pero antes de llegar al sexto kilómetro ya hemos puesto el turbo y aunque vaya tomando referencias no seré capaz de procesarlas. Viene la parte más dura, en la que hay que dar el do de pecho y la cabeza no va a estar en condiciones de hacer cuentas. Las calles no son estrechas, resulta relativamente fácil adelantar gente, pero cuando van en paralelo tres o cuatro hay que hacer un esfuerzo extra yéndote a los lados. Cada corredor que hay delante es un objetivo. Con paso firme y decidido vamos dejando atrás a todos aquellos que osaron salir deprisa al principio; ahora nosotros vamos fuertes y ellos en declive. Antes de llegar al kilómetro 9 mi acompañante se muestra en mejores condiciones, haciéndome gestos para que no me separe de él cuando cambia el ritmo. Pero yo voy demasiado justito y desistiré en su segundo envite. Queda poco más de un kilómetro y quiero terminarlo con dignidad, no arrastrándome en los últimos metros. Así, se me va hasta unos 20 metros aproximadamente, que iré recortando en los últimos 200, en los que apuro todas las fuerzas que me quedan, para terminar a tan solo 4 segundos detrás suyo. He bajado de 38 minutos. La alegría es inmensa. No he tenido que esprintar para ello, tan solo dejándome llevar, he conseguido una marca personal de 37’52’’. Sin palabras.
CLASIFICACION GENERAL

domingo, 6 de octubre de 2013

XVII media maratón Alcázar de San Juan y carrera de la mujer.

Dicen que el que menos se cansa en una carrera es el primero en cruzar la meta. No se como estará el que ha ganado hoy en Alcázar, pero yo me encuentro divinamente. Ni cansancio, ni dolores, ni calambres en las piernas ... de hecho, no he sido capaz ni de dormir la siesta; aunque parte de esa culpa tiene el café de la parienta :D Después de la carrera de Herencia, en la que, por primera vez bajé de los 40 minutos en diez mil metros, continuamos el plan de entrenamiento exclusivo para la media maratón que nos diseñó nuestro "Sensei" Uti. Las sensaciones que tuve en el pueblo de la "i" me han mantenido la moral muy alta, tanto que, cada entrenamiento de calidad lo he solventado con la máxima concentración posible. Buen calentamiento, ritmo muy controlado cada 100 metros, especial atención a la zancada y, como no, exigiéndome cada vez un poquito más. El resultado ha tomado forma esta mañana, en Alcázar. Los dos días previos, de descanso. A pesar de la confianza en lo que he entrenado y en el buen estado de forma que me encuentro, no dejan de llegar las dudas, los miedos. Desde el viernes congestión nasal y picor de garganta. Menos mal que no ha pasado de ahí. Desde el martes los cuádriceps cargados ... ese último 400 en 1'10'' sabía yo que no podía ser bueno ... ¿y el estómago? ... mejor me ahorro los comentarios ;-) A las 8:30 cafetito en el bar de mi cuñado (a ver si lo convencemos para que se haga patrocinador). Los primeros intercambios de sensaciones dicen que todo irá bien, aunque Uti refiere algunas molestias en las piernas. Viaje corto, recogida de dorsal y a las 9:30 empieza el calentamiento. Yo no se las veces que habremos ido a orinar hoy!!! señal de que vamos bien hidratados, claro. Más de 800 participantes hemos corrido hoy la media, sin contar las chicas que hacían la carrera de la mujer, así que ya os podéis imaginar como estaba la Avenida de Herencia de atletas. Sin duda nuestros vecinos le ponen mucho cariño a su carrera y esto hace que cada vez más gente venga aquí a disfrutar, a sabiendas de que la excelente organización de la misma hará que sus zancadas tengan una buena recompensa. Nada más dar la salida le grito a Fillo para que me localice. Nos hemos colocado cada uno en un lado de la calle y hemos estado a punto de salir sin vernos. Uti, prudentemente, sale unos metros atrás, y el resto de laguneros, Coco, Resu, Casero, Bienve, Oliver, Floren y mi hermano, toman también la posición que mejor se adapta al ritmo que llevarán en carrera. Voy a procuar no dar muchos datos de ritmos, no quiero que os volváis locos. El caso es que los dos primeros kilómetros los hacemos siguiendo los sabios consejos de nuestro entrenador y vamos reservones. A partir de ahí, ponemos el ritmo previsto, a 4' más o menos. Desde el principio de la prueba vamos adelantando a otros corredores y antes de llegar a la mitad vamos formando un grupo, marcando el ritmo, sin acelerones ni frenazos. Claro que, cuando llegan las pequeñas bajadas, uno se embala y hay que retenerse para no pagar los excesos. El paso por el km 10 lo hacemos en 40'40'' y desde aquí mi compañero Fillo empieza a acelerar paulatinamente. Como si de un envite se tratara, pronto nos toman el relevo los corredores con los que formamos el grupo, haciendo que permanecer juntos sea cada vez más difícil. No quiero quedarme ni un metro atrás ya que, aunque vaya bien físicamente, el factor psicológico puede hacer que te hundas y no logres seguir al resto, así que cada vez que alguno se me cruza delante tengo que esforzarme algo más de la cuenta e irme hacia los lados para no descolgarme. Cuando llevamos dos terceras partes de la carrera, dos del grupo, uno de verde (no recuerdo su club) y un tomellosero (que a la postre resultó ser el entrenador de Javi Romo, el sobrino de Fillo), toman la decisión de alegrar el ritmo, empezando a tirar con algo más de ganas. Vamos por debajo de 4' el kilómetro y no es nada fácil seguirlos, pero soy valiente, optimista ¡tengo que intentarlo! Pero a mi compañero de club no le ha sentado nada bien ese cambio y empieza a decirme que tire con ellos si voy con fuerzas, mientras va quedándose unos metros detrás de nosotros. Yo le animo a seguir, es muy fuerte y viene bien preparado, pero nuevamente me contesta lo mismo: tira tu, ve con ellos!. Dicho y hecho, "modo competitivo on", estos dos a mi no se me escapan. Sobre el km 18 veo que el de verde se queda, mientras el tomellosero, implacable, mantiene su velocidad, acelerando incluso de vez en cuando, imagino que para dejarme también a mi "hundido". Pero no, amigo mío, yo entreno en el Centro de Alto Rendimiento de la Chela (el CARC), estoy hecho de otra pasta, no voy a rendirme fácilmente; en la última parte de la carrera siempre lo doy todo y no voy a dar mi brazo a torcer. Poco antes del km 20 nos adelanta Miguel Vera, un super-clase que hoy a venido a rodar tranquilo. Con el sentido del humor que le caracteriza, me dice que por fin me da caza, que hoy yo era su objetivo y sigue su marcha, imagino que por debajo de 3'30''. El tomellosero me anima a seguirle, "¡venga, vamos a por él!", pero me niego en rotundo, le digo que ni se le ocurra, que en el kilómetro que falta nos destroza y no somos capaces ni de llegar a meta. Pero la inercia que lleva hace que nuevamente cambie el ritmo y me ponga de nuevo en un aprieto. "Lo vamos a pagar caro" pienso mientras yo también acelero para no quedarme atrás ... Acaba la avenida y giramos hacia la calle del mercadillo, último avituallamiento. Echo un trago corto y le ofrezco a mi acompañante la botella. No quiere, total, para lo que queda ... y sin despedirme ni nada, y, por supuesto, sin previo aviso, soy yo el que hace un nuevo cambio de ritmo (iba a poner brutal, pero mejor no, jaja), al que no encuentro respuesta por su parte. En cuanto enfilo la Avenida Herencia veo un corredor a unos metros, va rápido, pero, para seguir fuerte sin bajar el pistón, me planteo adelantarlo. Le doy caza entre los dos arcos de meta, bien!. A unos metros del final veo el crono 1:23:56, 57, 58, 59 ... nooooo!!! se me escapa el sub 1:24 por tan solo 4 segundos, que lástima!!! ... espera ... 1:24:04????? como dice el triatleta Javier Gomez Noya cada vez que gana una prueba ¡¡¡TOMAAAA!!! El resto de laguneros fenomenal, Fillo pasa también por debajo de 1:25, Uti 1:26, Floren 1:30, Casero 1:32, Bienve 1:38, Coco y mi hermano 1:44, Super-Resu 1:50 (y de Oliver no se nada). Enhorabuena a todos. El avituallamiento final y la bolsa del corredor, como siempre, impecable. En el título menciono la carrera de la mujer; y es que, paralelamente, se celebra esta prueba de 6 kms solo para chicas. Aquí ha corrido mi amiga Montse; la pobre tiene que aguantar una y otra vez mis relatos carreriles y al final se ha decidido a probar. Así que enhorabuena compañera, además de pasarlo bien, has hecho un crono de lujo!! CLASIFICACIÓN GENERAL

domingo, 15 de septiembre de 2013

XXXVII Carrera Popular Herencia, Molino Parra.

Estamos en fiestas. La Feria de Villafranca. Y si pretendes correr un domingo por la mañana, eso se paga. Siempre y cuando no estés curtido en este tipo de batallas. Anoche estuvimos cenando, y el que se haría cargo de la cuenta, mi padre, es la persona más feliz del mundo cuando nos ve comer ... mucho ... no, más que mucho, muchísimo. Así que venga, ración va, ración viene; chuletas de cordero, un paleto ... menos mal que lo regamos bien, vamos, que no teníamos la boca seca en ningún momento. Prudentemente, tomé cerveza sin alcohol, así que los daños colaterales fueron mínimos, únicamente, tener que acarrear una tripa esta mañana que parecía estar preñado. Después de estos entrantes, nos vamos para Herencia. Hoy representaremos al Club de Atletismo Las Lagunas de Villafranca Bienve, Uti, Isidro y un servidor, con Coco y Resu de fotógrafos pomponeros y el resto del grupo dándo ánimos por el whatsapp. El plan es hacer entrenamiento y carrera en uno, o sea, calentar unos 5 kms, correr a ritmo previsto para la media maratón de Alcázar y luego trotar otros 3 kms. De la primera parte poco que contar, nos vamos a reconocer el circuito, empezando donde hemos aparcado el coche y acabando en la salida, sin pasar por el Parque. Nos salen unos 4 kms. Primera fila en la salida, medio en broma, medio en serio. Salgo como alma que lleva el dibalo, y claro, Uti me echa la bronca enseguida ¡¿donde vas loco?! Frenazo y a regular, a 4' pelaos. O al menos eso dice el Garmin... Está demostrado que los gps no miden bien dentro de población, normalmente se quedan algo cortos, y hoy era el caso. Si bien Herencia no tiene rascacielos que bloqueen la señal, los continuos giros y las calles estrechas hacen el mismo efecto. Esto hace también que no sea el lugar más idóneo para buscar marca personal. Los organizadores nos han dicho que la tienen bien medida, que hay 10 kms exactos, y será esa la referencia que tengamos. Mientras el reloj me indicaba un ritmo medio de 4'03'' en la primera vuelta, el cronómetro nos dice que no llegamos a los 20 minutos al paso por el 5000, por poco, pero por debajo. Yo llevo muy buenas sensaciones, pero Isidro, que nos acompañaba, se queda atrás en el parque. Después de cada giro salgo con fuerza, pero Uti, que ya no tiene aliento para preguntarme el ritmo, comienza a pasarlo mal. Ahora el gps dice que hemos bajado un segundo el ritmo medio y mi compañero y entrenador empieza a darme ánimos para que acelere y así bajar de los 40 minutos. Al principio me niego, prefiero acompañarlo, me da igual la marca, lo de hoy es un test, no llevo presión ninguna; pero antes de llegar al km 9, al tiempo que me dice ¡venga, tira tu!, baja un pelín el ritmo. Pues nada, a ver si pillo a alguno de los de delante. En la entrada al parque están Coco y Resu. Me dicen que voy el 21 de la general. Eso hay que mejorarlo, tengo que adelantar al menos un puesto. Por el parque me acerco bastante a tres corredores que llevo delante y en el pequeño tramo de asfalto que hay antes del arco de meta esprinto y adelanto a dos. Lo primero que hago es mirar el crono 39'45", marca personal ... sin despeinarme. Uti llega 15 segundos después e Isidro y Bienve no tardan mucho más. De cara a la media, veo muy factible bajar de una hora y veinti... jeje, secreto... CLASIFICACIONES

domingo, 1 de septiembre de 2013

Carrera popular Puerto Lápice, Antonio Layos.

Nuestro compañero de club, el que fue campeón de España de 5000 Antonio Layos, con la colaboración del Ayuntamiento de Puerto Lápice, organiza una carrera popular en la que podríamos decir que corremos como en casa. Nos reencontramos con los grandes corredores de la zona, Miguel Vera, Higinio Gallego; y como si fuesemos a seguir su paso, comentamos las tácticas a emplear en esta prueba. Yo trataré de seguir a Javi (el Rapi), ya que estas distancias se le dan muy bien y seguramente me hará ir más rápido que si fuese por mi cuenta. También ha venido Toni (Herencia), que se está preparando para el maratón de Valencia y el calentón de hoy le vendrá muy bien para no perder "chispa"; será otra buena referencia. Para jugar con algo de ventaja, me he traído mi público particular, Ignacio y Casero. A mi me animarán y echarán una mano con la organización repartiendo agua en el avituallamiento. Después de un buen calentamiento tomamos la salida. Uno de los corredores dice que somos aproximadamente 30 y nada más comenzar tengo la sensación de ir de los últimos... Miguel Vera sale a destrozar la carrera y en la primera curva ya le saca unos 10 metros a sus más inmediatos perseguidores. El inicio es con una ligera cuesta arriba, nada destacable, es más, ayer tuve la sensación de que bajaba más metros que subía ... curioso. Mi primer planteamiento era de competir al máximo, pero en carrera cambio de opinión y decido tratar de llevar un ritmo más o menos cosntante, alrededor de 3'50'' el mil; así veré si me encuentro en buena forma para hacer este mes de septiembre los ritmos controlados que nos ha puesto Uti en el plan para la Media Maratón de Alcázar. Toni se adelanta unos 15 metros, Javi y su hijo me dan alcance y los tres mantenemos un ritmo alegre pero cómodo al mismo tiempo. La primera vuelta la hago en 5'56''. Tengo la boca seca, pero para lo poco que va a durar la carrera prefiero no coger agua. Pasamos el km 2 en 3'47''. Voy muy agusto ¡quién lo iba a decir!. En esta segunda vuelta Toni sigue por delante a la misma distancia. En la "contrameta", en la C/ Calatrava noto que nos relajamos un poco y me dan ganas de hacer un cambio para coger al herenciano, pero mantengo la mente fría y decido reservarme por si al final necesito esas fuerzas extra. Pasamos el 3 en 3'52'', le segunda vuelta en 6'12''. Últmia subida y ya casi hemos cogido a Toni. Con un pequeño cambio de ritmo, lo rebasamos sin problemas bajando y, como ya me esperaba, Javi y su liebre particular siguen con fuerza. Les sigo unos metros, pero llevo la garganta muy seca y me cuesta tomar el aire, prefiero no sufrir. Km 4, 3'49''. Ahora si que van fuerte mis paisanos. Yo miro hacia atrás y veo que mi rival del pueblo vecino (ambos somos veteranos A) no hace ningún ademán de luchar por un puesto. Me relajo y dejo que las piernas vayan al ritmo que quieran, sin penar, vamos. Poco antes de alcanzar la meta Javi adelanta a otro corredor de blanco que llevábamos delante. Era el que, hasta entonces llevaba la segunda posición en nuestra categoría ... una lástima, de haberlo sabido habría luchado por el "bronce" en lugar del "chocolate". La tercera vuelta me ha salido en 5'56'', calcada a la primera. Mis sensaciones son excelentes. He corrido casi 5 kms a 3'45'' de media y a los 5 minutos de terminar me encontraba como nuevo, como si no hubiese hecho absolutamente nada. Buen presagio para Alcázar y mejor incluso para el diez mil de Herencia, en el que espero hacer mi mejor marca sin sufrir demasiado.
Al terminar apaciguamos nuestros estómagos con un buen plato de migas mientras esperábamos para el sorteo de tres jamones. No hubo suerte, pero lo pasamos genial.

miércoles, 28 de agosto de 2013

XVII carrera popular Las Lagunas de Villafranca.

Según las expectativas. Fin. Así de sencillo, con estas cuatro palabras podría resumir perfectamente la decimoséptima edición de nuestra carrera popular. Y es que ha salido todo a pedir de boca. Gracias al hercúleo esfuerzo de la mayoría de los integrantes del Club de Atletismo Las Lagunas, hemos conseguido que, junto a nuestros patrocinadores y voluntarios, esta carrera siga estando en lo más alto de las pruebas populares de Castilla La Mancha. No es fácil reunir medios, dinero y apoyo humano para este tipo de eventos, pero cuando sobresale la iniciativa y las ganas de pasarlo bien, el resultado positivo está asegurado. Antes de nada GRACIAS, compañeros, voluntarios, patrocinadores, fotógrafos, fuerzas y cuerpos de seguridad, protección civil y en general a todo el conjunto de participantes, que este año sobrepasaron los 850. El año que viene seguiremos estando aquí, con la misma ilusión. Y ahora toca la parte que esperáis algunos de vosotros, aquella en la que cuento personalmente como me ha ido a mi. Espero no defraudaros y hacer que sintáis conmigo cada zancada. Después de haber arrancado la mañana con un temprano café en el bar de mis cuñados (Santa Ana), se pone en marcha el gran engranaje de la organización. Todo listo a las 9 para dar la salida de los andarines. Una vez han llegado prácticamente todos, a eso de las 10, arrancan juveniles, cadetes e infantiles. Aquí participa mi hija, Alicia. Pero no me será posible verla llegar, ya que falta tan solo media hora para que la prueba reina de comienzo y es importante hacer un buen calentamiento. Junto a Uti, Fillo y Javi (el Rapi), planeo mi estrategia, que será sencilla, salir flojo y acabar fuerte. Adelanto que nunca soy capaz de cumplirla … Llega la hora, foto oficial y el Alcalde de Villafranca canta el “preparados, listos, ya!” Me he situado muy delante y en el centro y me cuesta varios tropezones salirme a un lado para tratar de poner la velocidad de crucero adecuada. Antes de cruzar la carretera me adelante Fillo, bien, todo correcto. Justo en la Calle El Pez hace lo propio su hermano Javi y es aquí donde comienzan mis dudas. Espero a ver el parcial del primer kilómetro y luego decido si seguirle de cerca o aflojar … 3’38’’, aflojo. Al salir al camino de las lagunas veo que sigo a un ritmo demasiado elevado y trato de retenerme lo que puedo, pero aún así, paso el segundo kilómetro haciendo un parcial de 3’45’’. Como esto siga así lo voy a pasar muy mal, pienso. Vuelvo a bajar el ritmo, tampoco es cuestión de sufrir más de la cuenta. Sorbo de agua en el avituallamiento del km 3, nuevo parcial, 4’06’’, vale, está bien, pero tampoco te eches a dormir!!
Hasta aquí se me había ido unos metros Javi, pero cuando suelto la botella de agua me lo encuentro justo delante. Parece que va tocado y lo adelanto con cierta facilidad enseguida. A partir de aquí, intento subir de nuevo algo el ritmo, mi vena competitiva aflora, él corre en mi categoría y si soy capaz de despegarme en el tramo de arena de su presencia, tendré muchas posibilidades de llegar por delante en meta. Con este pequeño achuchón, paso el 4 en 3’52’’ y trato de concentrar mi vista en cada palmo del suelo, hay algunos agujeros y no quiero estropearlo todo. Con el cambio de firme, el quinto kilómetro estaba claro que sería algo más lento, y efectivamente pico 4’08’’. Rodeamos el aula de la Naturaleza y volvemos al asfalto. Al tratar de nuevo de ir más rápido noto que el calor y la fatiga me están haciendo mella, así que echo una miradita para atrás y compruebo que no viene mi rival más directo, he debido ganar muchos metros por la arena. Nueva estrategia, me relajo hasta el avituallamiento del km 6 y después ya veremos… Un poco antes de llegar al deseado oasis me espera Javi, un compañero que ha venido a echar una mano. Sus gritos de ánimo me dan un generoso empujón. Paso el 6 con el parcial más lento 4’19’’. Agua, subo la cuesta de San Isidro con calma y a repartir las fuerzas que quedan lo mejor posible.
He ido tras un corredor que viste totalmente de negro durante casi toda la carrera. Ahora lo tengo “a tiro”, acelero un poco y trato de alcanzarlo, pero se me resiste y apenas resto unos metros durante el regreso al pueblo. Pasamos el 7 en 4’04’’. Esto hay que mejorarlo. De nuevo lanzo un cambio de ritmo y voy a su caza, pero hasta el kilómetro 8, ya en la Calle El Pez, no soy capaz de cogerlo. Nada más percatarse de mi presencia me anima a seguirle, le quedan fuerzas para ir más rápido y tiene la intención de terminar fuerte. Pasamos el 8 en 3’45’’, pero no soy consciente de ello, voy tan concentrado que miro el reloj mecánicamente, sin enterarme de lo que leo. Mi acompañante cambia el ritmo, acelera, “no puedo contigo”, es mi respuesta, se gira y me sigue animando, pero sin aflojar ni un ápice. Llegamos a la Calle Santa Lucía; aquí están mis vecinas animando, venga un último empujoncito. Todavía sin encontrarle explicación, noto que me vuelven las fuerzas, soy capaz de acelerar. Un poco más delante va Toni, un conocido corredor de Herencia. Es muy competitivo y pienso que si le alcanzo me va a dar mucha guerra, no va a dejarse ganar por mi, y yo no estoy dispuesto a regalar una posición en la clasificación general en mi propia casa.
Llego a la esquina de San Marcos justo en el mismo momento de dar caza al corredor del Molino Parra (Toni). Pero ahora somos cuatro corredores los que giramos al tiempo enfilando para meta y yo no voy a ser el que cierre el grupo precisamente. Se nos ha unido un atleta de Membrilla que, a la postre, me hará dar todo lo que me queda en las piernas. A falta de 150 metros lanzo mi ataque final; la gente que me conoce empieza a gritar mi nombre animándome, el de Membrilla no cede, al contrario, me responde acelerando y ahora el público que llena la calle aplaude su esfuerzo. Pero no, no podrás conmigo, yo corro en casa y aunque no nos juguemos nada, mi obligación es pasar por delante en el arco de meta. En un último esfuerzo alargo lo que puedo la zancada, aprieto los dientes, cierro con fuerza los puños y entrego para todos los que allí se han congregado un poco de espectáculo. Paso por delante. El cronómetro se ha detenido en poco más de 35 minutos, consiguiendo con ello ser el 15º veterano A, tercer local de la general, 2º veterano A local y 35º clasificado de la general.
Poco después me entero que mi hija Ali ha sido 2ª en su categoría, primera local, la satisfacción es doble. Como encargados de la carrera de chupetines, Uti y yo nos llevamos a los participantes a la puerta del colegio. Después de dar las instrucciones pertinentes, los más pequeños salen disparados con unas ganas dignas de final olímpica. Mi pequeño, Roberto, también participa aquí, acompañado de su prima Paula, que lo lleva de la mano para que no se “desboque”.

lunes, 12 de agosto de 2013

II Subida al Castillo de Almonacid de Toledo.

Por lo general, en agosto curramos más fines de semana, ya que entre las vacaciones de los compañeros y las fiestas locales, se estrecha el márgen de descanso a los días laborables. Los laguneros teníamos previstas dos citas fijas en el calendario: Villacañas y Fuente el Fresno; pero el que suscribe no podrá asistir a ninguna de las dos. A día de hoy, se ha disputado Villacañas y nuestros resultados han sido magníficos, ya que Resu, Fillo y Javi García hicieron podio. El pasado viernes se disputó la II subida al Castillo de Almonacid. Es la única prueba a la que podré asistir para ir "afinando" de cara al día 25, la gran cita. Para mi es como si corriera en casa, ya que a dos metros de la meta viven mis amigos Julio y Almudena y su hospitalidad hace que te sientas como en Villafranca. Casi casi a última hora se inscriben conmigo Bienve y Pedro, con lo que el buen humor está asegurado ... al menos hasta que den la salida. El cartel anuncia tres mil metros llanos, 1'2 de subida y 1'2 de bajada, pero a día de hoy todavía me pregunto dónde estará lo plano. Con una pequeña demora se da la salida a un grupo de unos 100 atletas que salen "escopeteados" como alma que lleva el diablo. Claro, es una fuerte bajada como empezamos, así que no es de extrañar la espantada. Yo voy muy bien colocado, digamos, en segunda línea, dejando la cabeza a quien de verdad corre y va a disputarla. Dado el perfil que nos espera mi planteamiento es no darlo todo en ningún momento, una carrera corta puede dejarte KO antes que una larga si te pasas de revoluciones. El primer km, en bajada, sale a 3'35''. El circuito nos hace salir del pueblo por un camino de tierra protegido por unos árboles, que proporcionan la sombra suficiente como para amortiguar el fuerte calor que todavía pega a estas horas. Cruzamos por debajo de la autovía y nada más salir del túnel comienza la subida; serán unos tres kms cuya pendiente se irá incrementando paulatinamente hasta alcanzar la base del castillo. Prudentemente bajo el ritmo y el grupo de cuatro que metros atrás habíamos formado se deshace enseguida. No es que sea yo muy experto en carreras, pero se de sobra que no tardaré en alcanzarlos de nuevo. Antes de terminar de cruzar el puente que ahora nos deja por debajo la autovía de los Viñedos comienzo a adelantar a alguno de los osados que salió más fuerte de la cuenta y nada más llegar de nuevo a Almonacid atrapo a mis acompañantes. Mantengo con ellos un ritmo de unos 4' el km y comienzo a elaborar mi estrategia: la subida al cerro es por un camino de tierra, estrecho, y además, dividido en dos carriles, uno de subida y otro de bajada, o sea, fila india con dificultades para adelantar. Lo tengo claro, doy un pequeño achuchón, me pongo por delante de mis acompañantes e inicio la subida sin obstáculos a corto plazo. Como he ido reservón, no me cuesta nada dejarlos atrás. Enseguida pasamos por la plaza, donde se agolpa la mayoría del público. Sus ánimos dan alas y la parte asfaltada más empinada de la carrera la subo fuerte. Durante toda la carrera he llevado unos 50 metros por delante a mi paisano Miguel Angel Bonilla, un buen referente si yo estuviese "fino", y ahora lo tengo a tiro de piedra, nada más comenzar el camino de tierra. Tras un rápido vistazo me doy cuenta de que va andando (el camino está muy empinado y de no llevar el calzado adecuado puedes resbalar). Pacientemente y con el corazón que se me sale por la boca, yo tampoco puedo evitar frenarme y caminar. En menos de un minuto ya he recuperado unas valiosísimas pulsaciones y de nuevo me pongo a trotar. De repente aparece el primer clasificado. Nueva técnica de ascenso: voy a contar los que me cruzo para saber exactamente el puesto que llevo; uno, dos, tres ... casi he llegado arriba cuando localizo a Aurelio grabando un video y haciendo fotos, también hay tres voluntarios dando agua ¡bien! me va a venir de lujo ... veintitres, veinticuatro y ahora yo, el 25. Esto hay que mejorarlo.
A pocos metros de empezar el descenso adelanto a un chaval, voy desbocado, pero enseguida se toma la revancha y me deja tirado como una colilla, es imposible para mi seguirle. Con el pequeño pique también he dado alcance a Bonilla, que me pregunta cual es mi categoría cuando lo estoy adelantando. Como yo soy unos 10 o 12 años más joven, no me disputa la posición, mejor, ya que hemos llegado a la peor parte del camino y habernos puesto en paralelo ahí habría sido un suicidio. De nuevo el asfalto, muy pocos metros hasta meta, voy bien, así que a "apretar el culo" hasta el final (el garmin dice que 2'36'' el mil jeje). Paro el cronómetro en 22'40, oficiosamente en la posición 24 de la general. Como nos hemos cruzado con los que iban por delante, me iba fijando en sus caras ... casi todos jóvenes ... oye, igual hay suerte y quedo bien en mi categoría ... Espero a que terminen Bienve y Pedro, nos felicitamos y vamos a ponernos ropa seca. En el coche les digo que volvamos a la plaza para despedirnos de Julio y Almudena; también podemos intentar ver la clasificación, para ver nuestros resultados. ¡Cual será mi sorpresa al encontrar mi nombre escrito en el puesto del tercer veterano A! No quepo en mi del asombro, además de disfrutar una dura y preciosa carrera nos llevamos un premio para el Club de Atletismo las Lagunas, mi primer podio fuera de categoría local. No os quepa duda, el año que viene hay que volver.
MI CARRERA CLASIFICACIONES