lunes, 22 de mayo de 2023

VI Carrera popular Renacer, Camuñas 20-05-2023

 

El Club de Atletismo Renacer organiza esta bonita carrera popular, que transcurre por algunas de las calles más céntricas, y dicho sea de paso, más empinadas, de Camuñas. Se trata de un circuito completamente urbano y asfaltado de 4 kilómetros al que hay que dar dos vueltas. Advierto, para quien se anime a participar y no lo haya hecho antes, que lo va a pasar nada más que regular si se excede de ritmo en los dos primeros kilómetros. Pero si haces tu carrera por sensaciones y dejando a un lado el cronómetro, seguro que te gusta. Camuñas es un pueblo pequeño, que sabe sacarle muy buen partido a sus rincones más bonitos.

En lo que se refiere a este humilde corredor, la cosa pintaba muy bien los días previos. Pude enlazar muy buenos entrenamientos y recuperaba de un día para otro perfectamente. Pero claro, no todo va a ser de color de rosa, así que tres días antes me pillo un buen resfriado, que, por suerte, el único síntoma que me afectaba era la congestión (como si eso fuera poco…).

Para compensar, rompí la hucha y me hice con unas zapatillas nuevas para las competiciones, unas mixtas, que tienen algo más de amortiguación y durabilidad que las “voladoras”. Además, yo no vuelo, así que ¿para qué usar un modelo reservado más bien para la élite?. Decidí estrenarlas el mismo sábado de la carrera. Una apuesta arriesgada, pero que salió bastante bien.

A la hora de recoger el dorsal me encuentro, como siempre, muchas caras conocidas, amigos corredores que me preguntan si he venido solo … vaya, pues si, ningún lagunero más se ha animado. Parece que esta carrera ha pasado un poco desapercibida, injustamente, bajo mi punto de vista, ya que está bien organizada, le ponen cariño y ganas … vamos, que tiene muchos puntos a favor. Me da a mí la sensación que las cuatro cuestecillas tiran para atrás.

Línea de salida, muy pocos participantes, de hecho, tan solo 44 llegados a meta. Entre los de mi categoría (mayores de 50 años), Miguel Ángel Salas, Luis (villacañero muy rápido), un Trainingrey, que seguro anda bastante bien… nada, me quedo sin opciones a podio jeje.

Vistos los rivales y consciente de mi resfriado y las pocas posibilidades de llegar de los primeros, opto por ser prudente y no exigirme más de la cuenta, aunque me pongo en la segunda fila de la salida.

Nada más dar el pistoletazo me adelantan varios corredores por ambos lados ¡cuánta prisa! (la historia de siempre, dadme 500 metros para que cada uno se ponga donde le corresponde).


 

A pesar de haber hecho un calentamiento tirando a cortito, llevo muy buenas sensaciones de inicio. Las piernas se mueven ligeras, sin la pesadez que suelen tener al principio de las carreras. Las zapas nuevas son la caña, tienen un plus de respuesta, retorno, rebote, llámalo como quieras, que me hace ir muy cómodo.

El circuito comienza dirección a Villafranca y antes de hacer el primer giro de vuelta al centro de Camuñas, puedo contar los que llevo por delante … a ver: uno, dos, tres … voy el 14. Me gusta el número, tanto que me conformo con acabar en ese puesto al final. Pero esto no ha hecho nada más que empezar y las posiciones bailan, seguro.

En cuanto pasamos la mitad de la Calle Alcázar ya se nota la primera subida, que se acentúa al unirse a la Calle Imperial. Hay público por esta zona y van animando a un local que va justo detrás de mí. No me da curiosidad por saber si es más joven o de mi categoría, yo voy a lo mío, no tengo ganas de guerra. Voy justo detrás de María Victoria, que últimamente está muy fuerte y me da por pensar que igual me estoy pasando de ritmo … ¿o es que ella ha salido en plan cauteloso, sabedora del perfil de la carrera? El caso es que mantengo la distancia y no intento darle caza. Aprovechando que se baja el ritmo subiendo, miro un poco más delante y veo que nos preceden un corredor con el pelo blanco y camiseta amarilla, exactamente como la lagunera y otro que, por la pinta, también parece cincuentón (vaya con los veteranos). Hago mis cuentas: Miguel, Luis, el Trainingrey, los dos que van delante … uf, por lo menos el sexto de la categoría… anda bueno va!!




 


 

Poco antes del primer kilómetro acaba la subida, hay un falso llano en el que aprovechamos para volver a subir un poco el ritmo. Pasamos la Plaza de los Danzantes, cruzamos la travesía y continuamos hacia la Plaza del Arenal. He hecho bien mis deberes y sé que ahora llega la subida más dura. Nada más girar hacia la Calle Antonio Machado alcanzo a María Victoria, me pego a su espalda, pero no la adelanto. Giramos por Guindalera y la cosa se empieza a poner seria. Intento retener lo mínimo, lo suficiente como para que las pulsaciones no se disparen. María Victoria empieza a respirar con fuerza, mala señal. Me pongo a su lado al girar por Miguel de Unamuno, pero ni siquiera la saludo, no pienso soltar ni una molécula de oxígeno en vano. Después de la carrera, en tono de broma, me lo reprochó jeje. El caso es que antes de llegar arriba del todo, junto al Molino de la Unión, la he adelantado.

Kilómetro 2 y primera bajada seria. Es hora de comprobar si la amortiguación de las zapatillas nuevas es lo suficientemente generosa como para aguantar mi peso o si, por el contrario, voy a sufrir por cada zancada que dé. Entro de talón, reteniendo, y por suerte, las zapatillas responden sobradamente. Bajo pulsaciones y aumento el ritmo.

El de amarillo ha adelantado al otro, y yo también le voy comiendo terreno. Llegamos de nuevo a la Plaza del Arenal y giramos, para subir de nuevo, por la Avenida de la Constitución. Mantengo la sangre fría y no derrocho recursos para alcanzar al siguiente atleta, en estos momentos, ya sé que podré con él. Terminamos la última subida (de la primera vuelta) en la Calle las Viñas, justo el kilómetro 3, giramos dirección Plaza del Arenal y me dispongo a adelantar.

Volvamos a hacer cálculos: iba el 14, he adelantado a María Victoria y ahora al otro veterano. Voy el 12, me gusta.

Tampoco he perdido de vista al veterano de amarillo, a pesar de haberme acelerado, mantiene la distancia. Llego al arco de meta para completar la primera vuelta en 16’25’’ y cojo una botella de agua que me ofrece un voluntario. La temperatura es ideal, pero está algo nublado y hay humedad, por lo que voy sudando con ganas, así que doy un trago y deshecho el resto.

No tardo nada en dar alcance a mi predecesor. No sé si ha pinchado o se está tomando un respiro, el caso es que me pongo a su lado antes de lo que esperaba. Hacemos un pequeño comentario sobre lo que nos espera y avanzamos juntos. Lorenzo Castellanos se llama.

Ya en la Calle Alcázar me pongo delante y Lorenzo se pega a mi espalda, igualito que los ciclistas cuando empieza a ponerse empinada la carretera. Este hombre sabe bien lo que hace (pienso entre mi), va a ir aquí pegado hasta el penúltimo kilómetro y me va a dar matarile… El caso es que, aunque no nos estemos jugando nada, yo quiero llegar delante (¿qué raro, no?) y me dispongo a elaborar una estrategia para conseguirlo. A ver, pienso, subo algo más lento hasta el Molino la Unión, reservando fuerzas, bajo más rápido que en la primera vuelta, vuelvo a bajar el ritmo desde la Plaza del Arenal hasta el kilómetro 7 y desde ahí a meta a darlo todo (parece un buen plan, voy a ponerlo en marcha). 


 

Justo cuando llegamos a la Calle Imperial adelantamos a un corredor más joven al que no había tenido en cuenta hasta ese momento.


 

Recapitulemos: ahora voy el 10 de la general, tela marinera jajaja.

Lorenzo se encarga, con un resoplido, de poner fin a mi elaborado plan nada más empezar. Se ve que antes de llegar al Molino se le han ido mermando las fuerzas y no puede seguir a mi lado. Pues nada, voy a reducir lo mínimo imprescindible como para mantener una distancia tal que no le den ideas de recuperar posición jeje.

En una de las calles puedo ver por delante a Luis, el villacañero. Está demasiado lejos y queda muy poco como para intentar una locura. Me limito a seguir mi ritmo y a continuar disfrutando lo máximo. Que si, que lo voy disfrutando, que hoy no tocaba penar, y entre la buena posición que llevo y las geniales sensaciones de las zapatillas nuevas, voy más feliz que un niño en una juguetería.

Arreón final, arco de meta y paro el crono en 32’42’’ oficiales, consiguiendo una media de 4’05’’ y una segunda vuelta sensiblemente más rápida que la primera. No puedo estar más contento.


 

Como bien había calculado, cuarto veterano B, medalla de chocolate … mmmmm que rica!!

Las clasificaciones pueden verse aquí: http://cronosportradio.es/g-live/g-live.html?f=../RESULTADOS23/CAMUNAS/RENACER.clax

viernes, 20 de enero de 2023

X Carrera Popular Las Paces, Villarta de San Juan 2023.

 

No se puede pedir más. Esta es la conclusión a la que he llegado después de correr el domingo 15 de enero en Villarta de San Juan. Vamos un buen grupo de laguneros, terminamos todos contentos, hago mejor marca de lo que esperaba, corre Ali y lo mejor de todo, captan nuestras caras de alegría en carrera. Lo dicho, no se puede pedir más.

Retomo la costumbre de escribir una crónica después de una carrera. No sé cuánto durará. El caso es que me ha salido una pareja de nuevos lectores que me han pedido que plasme el resultado de esta afición que tengo de correr y si la pareja en cuestión son tus padres, no hay nada más que pensar. A escribir se ha dicho.

Antes de entrar en detalles, voy a poner al día a aquellos lectores que casualmente vuelvan a pasar por el blog y no sepan nada de mí desde la última vez que escribí. Resulta que la pasada primavera, en un chequeo rutinario, me detectaron un bloqueo aurículo-ventricular de segundo grado, tipo uno. Suena chungo, pero el caso es que no tengo síntomas. Aunque procuraba no exteriorizarlo, por dentro estaba acojonado. Pasé un mes sin apenas salir a correr. La poca bici que hacía era en plan paseíto verano azul. Y así llegué al mes de septiembre, en el que me hicieron una prueba de esfuerzo, que menos mal, salió todo bien. No contento, acudí a otro profesional que también me hizo un montón de pruebas. Mismo resultado, estoy bien de salud. Pero como uno peina ya muchas canas, aunque mantengo intacto mi espíritu competitivo, decidí cambiar radicalmente mi forma de entrenar. Ahora hago muchos menos kilómetros y la mayoría de ellos son a ritmo lento. Los días que llamamos de calidad, o sea, cuando te exiges un poco más, no llego a máximas pulsaciones, digamos que me queda bastante margen. El caso es que poco a poco sigo mejorando y los resultados, para tratarse de un aficionado, no son nada malos.

Y ahora si, vamos a la pomada.

Mañanita de niebla y frío. Es una buena combinación para que no se recaliente el motor si quieres correr rápido. Por una vez me hacen caso los compañeros del club y salimos a una hora bastante prudente. Llegamos pronto y da tiempo de sobra a recoger el dorsal, posar para la foto y calentar antes de que empiece la carrera.


Con vuestro permiso, y para no dejarme a nadie en el tintero, me voy a limitar a narrar mi carrera y el tramo que pude acompañar a Ali.


 

Escoger posición en la salida es un arte que tengo muy aprendido. Me coloco en el punto exacto para salir con el grupo que llevará el ritmo que tengo previsto hacer mientras recorremos las calles de Villarta. El primer kilómetro es un continuo sube baja, con muchos giros y también con bastante público animando, lo paso en 4'25". En el segundo kilómetro, todavía por el pueblo, encontramos más desnivel negativo que positivo, 4'11", a pesar de tener que subir un puente que cruza la autovía A4. Giro brusco a izquierdas y entramos en el campo. Llevo justo delante un corredor del Tri-Alcázar, pelo algo canoso. Por su forma de correr lo identifico como Javi, pero el pelo me hace dudar...hasta que lo rebaso, si, es Javi, se está haciendo mayor (es broma, no te me enfades). Va con un amigo que, en el momento de adelantarlos sube el ritmo, supongo que con intención de acompañarme, pero Javi enseguida le dice "tira tú si quieres, que yo voy bien". Cómo nos conocemos, sabe que voy siempre de menos a más.

El caso es que sin darme cuenta, he subido el ritmo, el lo que tiene ir adelantando corredores todo el tiempo, te vienes arriba. 4'05" el km 3. Desde este km y hasta el cuatro hay dos grandes rectas, el camino se limita a dos carriles en los que solo se puede ir en fila india, y para adelantar se tiene que escoger bien la zona, ya que hay un barro que hace que te escurras con facilidad si te sales de las rodadas. Llevo un par de grupos delante, conforme los voy pillando me acomodo el ritmo unos segundos, recobro el aliento y aprovecho las zonas secas para adelantar. Con este plan, llego al km 4 en 4'13". Al rebasar al segundo grupo pido paso y me excuso por adelantar, ya que un corredor, al escucharme se salió del camino para facilitarme el paso, gracias majo. Después me añade en tono de broma: "tira tira, que con la noche que me ha dado el niño llorando, yo no puedo más". No puedo contener la risa y le respondo: "si los tuvieras de 20 años como yo, no te pasaba eso", a lo que contesta un tercero: "o ninguno, como yo!!". Desde luego, me lo estoy pasando pipa en Villarta.

A todo esto, he olvidado mencionar que voy muy pendiente del pulso todo el tiempo. Hasta ese punto, voy moviéndome entre 156 - 157 pulsaciones, lo que supone un esfuerzo relativamente cómodo para mi.

Poco después de adelantar al de la mala noche, localizo a otros dos corredores de azul (y jóvenes) unos metros frente a mi. Procuro mantener mi ritmo y les doy caza antes del quinto kilómetro. Es una zona también con algo de barro y doy un pequeño achuchón para pasar entre los dos. Llego al 5 en 4'06". Giramos a izquierdas, luego a derechas y noto justo detrás de mi a los dos últimos corredores, tratan de "pegarse a mi culo". Nuevo giro a la derecha y llegamos al circuito de motocross. Km 6, 4'07". Esta zona me va a desgastar bastante, los pequeños toboganes hacen que estire mucho la zancada y el esfuerzo sea más acusado. Y para colmo, justo antes de empezar el km 7 se empieza a subir el cerro de San Cristóbal. 4'18''. Prudentemente, bajo mucho el ritmo, llegando a correr incluso por encima de los 5 minutos el km. El pulso llega ahora a los 165 latidos por minuto, pero es una zona que sigo controlando. Queda muy poca carrera y yo sé dosificarme. Pero...espera...¿quienes son la pareja que veo justo delante? localizo a María Victoria y Miguel Ángel Salas. Ella está muy fuerte y él le va haciendo de liebre. Si fuera capaz de acelerar un poco...sólo un poco...

El km 8 cae en 4'18''. La subida no me ha penalizado demasiado. Ahora, con un nuevo objetivo por delante, no puedo desfallecer. Pero, aunque confío plenamente en las fuerzas que me quedan, no va a ser nada fácil conseguirlo, ya que ahora un nuevo jugador entra en escena: el viento. Hasta este momento lo había ignorado por completo, pero la subida al cerro y el haber acelerado un poco, hace que el aire castigue más de lo que yo hubiera deseado.

Giramos para entrar en la vía de servicio de la autovía, es asfalto, pero muy peraltado y con bastantes baches. Llego al 8 en 4'12''. Me da por mirar el tiempo total transcurrido y en un rápido cálculo mental veo que puedo bajar de los 42 minutos. Pasamos por debajo de la autovía, atravesamos una zona de tarays junto al río Cigüela y llegamos al kilómetro 9, todavía sin haber dado alcance a María Victoria y Miguel, en 4'05''.

Último giro a izquierdas para atravesar el puente romano. Ahora si que los tengo cerca. Miguel me dice que me quede con ellos, que María Victoria, junto a una corredora de Tomelloso, son las primeras mujeres de la general, pero le contesto en tono de broma que no, que para una vez que voy a llegar antes que él, no pienso perder la oportunidad.




El resto es fácil de imaginar, sigo acelerando hasta meta, pero sin darlo todo. No me juego nada con nadie, solamente conmigo mismo, y veo que mi previsión hecha antes de empezar la carrera, de llegar sobre los 43 minutos, va a ser machacada. En los últimos metros hay mucho público gritando, pero son las voces de Alba y Casero las que más destacan. Ojo, se me puso la piel de gallina. Consigo un crono oficial de 41'40'', habiendo corrido el último km en 3'56''.

Sin perder un segundo me voy al coche, me pongo una camiseta seca y el cortavientos que regalaban en la bolsa del corredor y me voy en busca de mi hija.

La localizo sobre el km 8'5. Su cara es de absoluta felicidad (habría que ver la mía). Me dice que va estupendamente, que no le duele nada y que lo está pasando de lujo. Son los mejores metros de la carrera, y para muestra, unas cuantas fotos más:




Nos vemos en la próxima.

lunes, 2 de diciembre de 2019

THM 2019

Trail. Esta palabreja resuena cada vez más fuerte dentro de mi cabeza. Suelo ir a entrenar a la sierra de Herencia, y he de reconocer que me está enganchando. Ya he corrido dos veces en Los Yébenes, entonces, ¿como no voy a hacerlo en el pueblo?
Aunque se trata de un circuito sin desniveles, el entorno lagunar es el utilizado para el VI Trail Humedales Manchegos. Conozco cada metro del recorrido, corro en casa, el resultado solo puede ser bueno.
Días antes de celebrarse, hablo con Uti para compartir kilómetros en esta prueba, ya hace mucho que no coincidimos, y, aunque está más fuerte que yo, confío en que podré seguir su ritmo. Por desgracia, unos días antes se ha lesionado, así que tendré que buscarme otro compañero. Esta va a ser una tarea fácil, ya que seremos muchos laguneros los participantes, lo complicado será saber quien tiene un nivel parecido al mío. Antes de hablar con ninguno de ellos saludo a mi compañero Javi Carrillo, pero no creo que quiera llevar el ritmo que yo proponga. También está Angel Quintanar, más fuerte que nunca, lo descarto de inmediato. Así que vamos a ver entre los villafranqueros: Javi (el Rapi) me dice que no está fino jeje, como siempre, pero seguro que irá más rápido que yo. Manu, que consiguió un excelente crono en un 10 k recientemente, no correrá por lesión, de Fillo ni hablamos, está siempre fuerte ... van quedando pocas opciones ... Toni está fuerte, pero, por las marcas que acredita, no se yo si me aguantará los kilómetros finales, Juanan ... uf!! Juanan está fino fino y con la chispa de varias competiciones recientes, creo que ... vaya, antes de decirle nada, me brinda su compañía, excelente!!
Mientras calentamos con Santi, acordamos un ritmo de inicio más bien corservador, no sea que haya algo de barro en los caminos, lo que conllevará un aumento de peso en las zapatillas y un desgaste rápido de fuerzas (saldremos a 4'30"). Luego ya veremos que pasa...
Braga en la cabeza para el sudor y para llevar los oidos tapados, guantes, perneras, dos camisetas y manguitos ... ¿manguitos? resulta que se me caen mientras caliento, asi que nada, brazos descubiertos, vamos valiente!
Línea de salida, unos 100 corredores, nos colocamos de los últimos, pistoletazo y comienza el disfrute. Los tarays de las lagunas hacen que el circuito sea más estrecho de lo que parece, el ritmo inicial es excesivamente lento y a mi me entran las prisas. Comienzo a adelantar gente por una zona donde la arena está menos compactada, intentando no perder de vista a Juanan, que va detrás mío. A la altura de "La Abuela" alcanzo al Rapi, a Bienve y Mónica. Vamos a 4'10", les canto, e inmediatamente aflojamos un pelín, pasando el primer km en 4'27". También está Toni en el grupo y Albertuki, unos metros por delante, corre como un demonio. Salimos de la zona de baño, unos metros más delante de La Jorja, y tomamos posiciones de pelotón. Sopla una fría brisa, ahora por la espalda, así que el primer tercio de la carrera nos va a hacer entrar en calor muy deprisa. Cada pocos metros miro el ritmo en el gps, las pulsaciones, intento memorizar un ritmo cómodo, para irlo transmitiendo a mis piernas sin necesitar tanto el dichoso reloj. 150 pulsaciones, 4'24" el segundo kilómetro.
Nos desviamos del camino principal hacia la derecha. Ahora hay una pequeña subida, pero como las fuerzas están intactas, marcamos el tercer mil en 4'26". Bajamos por una linde y regresamos al camino. Por fin damos alcance a Albertuki, que reconoce haber salido demasiado fuerte "me he pasado tres pueblos" me comenta jeje, "tranki, regula y a disfrutar" 
Hemos formado un trío, Toni, Juanan y yo; el Rapi nos sigue muy de cerca. Por delante vemos a Fillo en el tercer puesto de la carrera, ¡ojalá gane! coincidimos Juanan y yo. A unos 50 metros, también por delante, va un corredor con una camiseta del color de los Bikila (Bikilamanjaro, no se si son o no los mismos). Por el ritmo que lleva y la distancia que nos separa, lo voy a tomar como referencia.
Cuarto km, todo llano 4'23" y sin novedad. Le pregunto a Juanan si va cómodo y contesta que si, pero que afine bien, no nos pasemos de ritmo. Poco antes de llegar al quinto, nos encontramos un grupo de animadores, entre ellos Uti, inmortalizando el momento:
 Gritan bastante animados a uno que llevamos delante. Nada más pasar el grupo, este corredor afloja y lo adelantamos; es el amigo Monrreal, que ha salido a toda pastilla la primera parte (es su entrenamiento de calidad). Pasamos el 5 en 4'23", hay una pequeña bajada, nos acercamos al río Cigüela y enfilamos hacia la reja. El firme es más irregular, pero eso no nos impide alcanzar el sexto kilómetro en 4'21". En la reja nos espera otro fotógrafo y nos dice que somos los primeros en pasar riendo, que los demás llevaban cara de disgusto jajaja, valorad vosotros, a ver que os parece:
A partir de este punto la cosa se complica. Lo primero en darnos de lleno es el aire, que, aunque no viene fuerte, te frena ligeramente y te deja congelado. Lo segundo es el terreno. Ahora vamos pegados al CAZ sorteando baches y maleza. Así se nos va el séptimo km a los 4'40" y buena parte de mis fuerzas quedan también difuminadas. Encontramos a Felix (Truque, para los amigos) en el avituallamiento. Me ofrece un plátano, pero le digo que mejor una botella de agua abierta. Un par de tragos y al primer bidón, hay que ser extremadamente cuidadosos con el entorno.
Venga, un par de fotos, para que veáis por dónde andan nuestros compañeros:
En cuanto recuperamos un buen camino, nos ponemos de nuevo "a ritmo". Km 8, a 4'24". Es entonces cuando me llega un pequeño bajón y le tengo que pedir relevo a Juanan. Enseguida se coloca delante y me pego a él lo que puedo. Se nota bastante cuando te quitan ese aire frío del pecho, pero, lejos de acomodarme ahí, inconscientemente, voy buscando terreno abierto y me pongo en paralelo. Cada vez que lo hago me riñe Juanan "no te puedes ver detrás, anda, estate tranquilo". Pero yo a lo mío:
Giramos hacia la izquierda en el km 9, picamos en 4'28", y al notar de nuevo el viento en la espalda y ver que el Rapi, aunque distanciado, nos tiene a tiro, acelero suavemente. Este tramo es zigzagueante, pero absolutamente llano. En el km 10 (4'21") se asciende una pequeña y empinada tachuela. Empieza la zona de la carrera en la que se va a decidir el orden de llegada de los corredores locales. Hay algún sube-baja y si no sabes administrarte, estás finiquitado. Las pulsaciones se disparan, el aire entra a borbotones y nosotros aflojamos para pasar el 11 en 4'34".
El Bikilamanjaro está ahora más cerca y acaba de dar alcance a otro corredor. Se me ocurre que si el corredor pillado va mal, se hundirá y lo adelantaremos, pero, en cambio, si va bien, no se dejará pasar y posiblemente ambos aceleren. Esto, que podría parecer mala señal, no lo interpreto así, ya que, a falta de 4 kilómetros, con al menos 3 pegando el aire de frente, hará que sus fuerzas disminuyan y nosotros podamos darles caza.
Entramos a la zona del cerro para cruzar entre ambas lagunas, dejando el km 12 en 4'22" (hemos acelerado sin darnos cuenta, ya que rebasábamos a bastantes andarines y nos iban animando con ganas). Echo un vistazo para atrás, Toni ha desaparecido y el Rapi viene con el cuchillo entre los dientes. Justo antes de salir de nuevo al camino le digo a Juanan que aceleremos para alcanzar a los de delante y así poder utilizarlos de escudo contra el aire. En cuanto paso la valla arreo con todas mis fuerzas y los pillo en pocos segundos. Enseguida llega mi compañero y pasamos el km 13 en 4'23".
Y es aquí donde Juanan comete el pequeño error de ponerse delante a tirar del grupo. Yo sigo escondido, bien cómodo y guardando unas fuerzas que me vendrán de perlas para el final.
Unos 20 metros antes de volver a entrar a las lagunas, y a falta todavía de más de 2 km para la meta, decido atacar. Adelanto a los tres de golpe y le digo a Juanan que me siga. Iré aumentando poco a poco la velocidad, a placer, ya que conozco el terreno como la palma de mi mano, evitando las zonas de arena y los baches, y sin nadie a la vista delante... espera ... ahí hay un corredor con una camiseta amarilla ... amos, no me jod.s!!!
Miro hacia atrás y ahí sigue Juanan, mira que es duro! Acelero otro poco y en el km 14 (4'14") alcanzo al de amarillo. Me pregunta si queda solo un km, le digo que si y acelero. Continúo unos metros y echo otro vistazo, Juanan no lo adelanta. Mi cabeza me dice que los espere y que pase con mi compañero de carrera juntos por meta, pero mi corazón y mis piernas dicen lo contrario ¡más rápido! 
 
Mantengo un ritmo demasiado alto, el corazón se me sale por la boca, pero las piernas responden de maravilla, miro atrás, vuelvo a mirar, la situación no cambia, Juanan no lo adelanta, y decido definitivamente seguir sin esperarlo.
En meta está Uti haciendo fotos y me suelta un "pero coño, ¿ya estás aquí?" jajaja "claro que si guapi!!"
El kilómetro final ha salido en 3'59" y he parado el crono en 1:06:22, siendo el 13º de la general. De los locales solo ha llegado por delante Fillo, que por unas molestias, no ha podido pillar podio en la categoría, así que el resultado local es el que refleja la foto:
El avituallamiento post carrera es genial, agua, caldo, cerveza, plátanos, yogurt...y un gran sorteo.
Los voluntarios han estado fantásticos ¡gracias! y también  gracias a los fotógrafos por su labor.

lunes, 4 de noviembre de 2019

II 10 K y 5 K La Puebla de Almoradiel. 3 de noviembre de 2019.

    El Club de Atletismo Almoradiel organiza una carrera que se consolida como un fijo en mi calendario de pruebas. Ya estuve presente en la primera edición, con poco entrenamiento y recién salido de una lesión. Pues bien, este año, igualito, con solo un mes de entrenamiento y con los sóleos que no se si me dejarán correr o no.
    Como buenos compañeros, nos vamos juntos, y con tiempo suficiente, Santi, Alfonso, El Señor presidente del Club de Atletismo Las Lagunas (Ignacio) y un servidor. Sabemos que disputar un podio en nuestras respectivas categorías va a ser difícil, así que planeamos ir todos juntos, marcando el ritmo para Santi, en formación de cuña, igualito que los del maratón sub 2 horas... pero a última hora se nos cae el "extremo izquierdo", Ignacio, que ha visto poca competencia en senior.
    Yo prefiero ir con el grupo, ya que no tengo ni idea de si aguantaré al ritmo previsto (4'30") o podré incluso ir más rápido. Mejor no arriesgar.
     En la recogida del dorsal y la (espectacular) bolsa del corredor, encontramos a varios amigos, entre ellos, el organizador, José Martínez, que, como cabe de esperar, anda de cabeza con los preparativos (¿a que me suena eso?)...
    Calentamiento, pis, más calentamiento, más pis, la mañana fresca, me pongo guantes? mejor no, pero la braga en la cabeza si, para el sudor, dos camisetas o solo una? venga va, solo una ... pero cuantas cosas hay que decidir, con lo simple que es esto de correr!!
    Tomamos posiciones en la salida y, con gran puntualidad, empezamos la prueba. El recorrido me encanta. Salida ancha, un giro enseguida a una calle más estrecha, que te obliga a seguir el ritmo del pelotón (excesivo al principio, como en todas las carreras), un nuevo giro a izquierdas para entrar a una calle más ancha y a disfrutar. El perfil es muy llano, apenas te enteras de la pequeña subida del principio, y en el punto que se agranda la calle, comienzas a bajar, lo que, unido a la estampida de la salida, hace que marcar el primer kilómetro en el tiempo previsto sea complicado. Nosotros pasamos aproximadamente en 4'25", pero claro, Alfonso y yo somos unos profesionales...
    El viento, al salir del pueblo, nos da de cara y a veces de costado. No dejo de decirle a Santi que se pegue a nosotros, pero creo que nuestro compañero no ha visto mucho ciclismo y desconoce las ventajas del drafting. Nos sigue un par de metros por detrás.
    A los cinco minutos de carrera, Santi empieza a decirnos que nos marchemos y lo dejemos solos. Miro el gps y vamos a 4'30" clavados. Le contestamos que de eso nada, hoy empezamos y terminamos los tres juntos, así que, si hay que ir más lento, pues se frena y punto.
    Sobre el km 2 se nos acaba el asfalto y entramos en la zona próxima al río. Entre los juncos y los tarays forman un circuito la mar de bonito para correr. A esto le pones algún puente de madera y cero cuestas, y no necesitas irte a ningún otro sitio para disfrutar del atletismo al 100 por 100. Giramos a izquierdas y volvemos hacia el pueblo por un camino cercado de árboles bastante chulo. Ahora vamos más relajados, con el viento de espaldas, aunque nuestro Santi se sigue quejando...
    De vez en cuando me giro para echarle un vistazo y decirle algunas palabras de ánimo, veo que lleva buena cara, seguimos a 4'30". Pronto vamos a completar la primera vuelta, aquí tomaremos la referencia del cronómetro oficial para ver como lo estamos haciendo.
    22'30" clavaos. Joer, creo que podría dedicarme a esto...jajaja.
    Tomamos un sorbito de agua en el avituallamiento y, esta vez si, Santi nota que vamos cuesta arriba. Aflojamos bastante y le dejamos recuperar el aliento. En la pequeña bajada, recuperamos el tiempo perdido.
    Unos metros por delante llevamos a Mari Tere, la máquina criptanense. La alcanzamos con facilidad y le digo que se me hace raro verla correr a (solo) 4'30". Dice que no está en forma, pero ahí la tenemos, que no se pierde ni una ;) . No duda en sumarse al grupo y correr detrás nuestra. Santi vuelve a decirnos que no puede. Pero hombre, si vamos paraos!!! Nuestras bromas le animan y sigue aguantando, pero Mari Tere se queda, nos ha durado poco.
    Al paso por el km 7 vamos todavía en el tiempo marcado, pero empiezo a pensar que se nos va a ir el crono unos segundos, ya que de vez en cuando tengo que aflojar un poco para no dejar atrás a Santi y Alfonso, que se ha pegado a él para empujarle moralmente. Los km 8 y 9 me dan la razón, pero es un detalle que apenas importa, ya que la carrera la tenemos en el bolsillo, haremos un buen crono para el del Toboso y yo ... joer, es que ni me he enterado!!
    Último km dentro del pueblo y a disfrutar con los ánimos del público. La meta está cerca y podremos hacer otra muesca en la culata de nuestro palmarés carreril.
    En los últimos metros Santi nos adelanta para salir el primero en la foto, menudo pájaro jajaja y con ello consigue también el segundo puesto de su categoría. Lo gracioso es que el tercero ha sido Alfonso, detalle del que no nos habíamos percatado. Al encontrarnos con Ignacio nos comenta que ha quedado primer senior, menuda alegría, tres podios de cuatro posibles. Yo me quedo con lo disfrutado, con mis 150 pulsaciones de media durante la carrera, con ver que soy capaz de marcar un ritmo con gran exactitud y con la tranquilidad de no haberme resentido de los sóleos (y con las cervezas y tapitas de jamón que nos obsequiaron en meta, todo hay que decirlo).
    En resumidas cuentas, el año que viene repito, lo tengo clarísimo. Me encanta este formato, circuito llano y bonito, una gran bolsa del corredor y unos amigos, los del Club de Atletismo Almoradiel, que lo han organizado de lujo.

domingo, 14 de abril de 2019

IX Cross Popular Patio de La Mancha, El Romeral abril 2019

El sábado 13 de abril, junto a mi compi Martín, nos desplazamos a El Romeral para participar en el cross popular Patio de La Mancha. No entraba en "mi calendario", pero viendo que seguramente no podré ir a Manzanares y atendiendo a la invitación de Miguel (vecino de El Romeral y organizador de la prueba), me animé a correr allí.

Como en la mayoría de las carreras, cada conocido al que saludaba me exponía sus males y dolencias; que si un esguince, que si no he entrenado, que si vengo a disfrutar de tranqui... yo también voy cansado, sin dormir y habiendo entrenado más de la cuenta estos días; pero como les contesto a todos: verás que paso pillamos cuando den la salida...
Tras un breve calentamiento con Martín, en el que me enseña parte del recorrido, nos vamos al molino del Gorrino para entrar en faena. Puntuales, empezamos con una subidita por pista de tierra al molino más alto. Aunque me he colocado casi de los primeros, llevo gente delante formando tapón; pero eso poco importa, ya que es preferible empezar la subida con calma y aprovechar el camino más ancho de bajada para ir tomando posiciones.
El primer descenso es por una senda estrecha y con algún giro que te obliga a frenar con ganas. Consigo sobrepasar a varios corredores en esta parte y, sorpresa, al volver a girar aparece de nuevo otra subida corta, pero también empinada. Pues nada, calma de nuevo y a subir despacito. Al volver a descender, una agradable brisa fresca nos da de frente, cosa que se agradece enormemente, ya que hoy la temperatura es algo más alta que los últimos días. Tengo justo delante a Maxi "Tachuela" y me pego a él para animarle. Unos 15 metros más allá me preceden tres corredores de mi categoría, Miguel, Luis y otro de naranja que tiene pinta de ser duro. Más delante va otro que también parece veterano, pero no lo se con seguridad. Entonces, a ver, uno, dos tres cuatro...y yo el quinto. Mal vamos si quiero pillar algo hoy...
Giramos de nuevo y el camino asciende ligeramente. Ahora la brisa viene de espaldas y nos ayuda, cosa que aprovecho para dar un cambio de ritmo, dejar atrás a Maxi y adelantar al de naranja. Bajamos otra vez, otro acelerón para intentar sacar unos metros. Pero ahora ya no hay viento y prudentemente, aflojo un pelín, no sea que el calor me finiquite antes de terminar la primera vuelta.
En el siguiente giro encaramos hacia el pueblo, por unos segundos van a perderme de vista los que me siguen (el de naranja), así que vuelvo a acelerar. Tengo a la vista a Luis y Miguel, pero aunque he acelerado no les recorto ni un metro.
Entramos al Romeral y comienza la subida más larga. Son unos 550 metros. La primera mitad es asfalto y pendiente suave, la segunda es la pista del molino, donde completamos la primera vuelta. En cuanto pillo esta última me doy cuenta de que voy al límite de mis posibilidades, tanto acelerón me está pasando factura, asi que, aunque me adelanten mis perseguidores, decido bajar bastante el ritmo. Unos metros antes de llegar a la parte más alta ya se me han pegado dos corredores a la espalda, uno de ellos me adelanta por fuera al girar y empezar a descender. Pero se ve que lo ha dado todo para pillarme y en cuanto empezamos a bajar lo vuelvo a superar. Llevo el corazón que se me sale por la boca, pero bajo igual que si me persiguiera el mismo diablo, quiero tomar una pequeña ventaja para la subida "sorpresa", en la que tendré que aflojar de nuevo si o si.
La táctica me sale redonda y aunque me han vuelto a dar caza, no pueden adelantarme. Bajamos de nuevo y acelero con ganas. Tengo cerca a Roberto Roldán, un auténtico galgo villacañero y pienso que si me pego a él me va a ir de lujo. Acelero otro poco y me pongo a su altura. Al percatarse de mi presencia me ofrece una botella de agua, la cual acepto con gusto y le devuelvo agradecido después de echar un trago.
Frenazo, giro a izquierdas y volvemos a subir. En este punto echo un rápido vistazo y analizo: Miguel va demasiado lejos y a toda pastilla, Luis algo detrás pero fuerte, no creo que pueda adelantarlo, el otro veterano desconocido ha desaparecido también por delante y el de naranja...ay el de naranja...me sigue a unos 20 metros sin desfallecer.
Me pongo delante de Roberto y antes de girar y volver a bajar, me sobrepasa de nuevo. Miro hacia atrás, creo que he adelantado unos metros más al de naranja, pero tengo que asegurarme bien, acelero y adelanto de nuevo a Roberto. Giramos de nuevo y tras tomar un breve respiro, doy otro arreón. Estoy en el último (y único) tramo más o menos llano de la carrera. En la primera vuelta iba por esa zona a 3'50", y en la segunda no puedo ir a más de 3'55". Ya faltan pocos metros y dejo de tomar referencias con el de naranja, entramos en el asfalto (subida) y trato de no bajar el ritmo. Roberto se me pega a la espalda y doy el último cambio de ritmo. Enseguida me doy cuenta de que no va a disputarme el puesto, ya que, como me comentó al acabar, al no pertenecer a la misma categoría, no merecía la pena darse ese último calentón.
Acabo la carrera en 26'29", con la incertidumbre de saber si seré el cuarto veterano B...pero por delante del de naranja :D. Son unos 6'4 km a una media de 4'10", me doy por satisfecho.
A continuación se celebran las carreras infantiles y una divertida mixta de relevos. Aunque me animan a participar, tengo que negarme, ya que me he empleado a fondo y no me quedan ganas ningunas de darme otro achuchón jeje.
Poco antes de irnos a la Casa de la Cultura para degustar unos aperitivos y un trago de zurra, Miguel me dice que he sido tercer veterano B, toma ya, menuda alegría!!


lunes, 8 de abril de 2019

XXXI Carrera Popular El Porvenir, abril de 2019

Ya tenía ganas de volver a correr en Alcázar. Llevo mucho tiempo sin hacer la media, y más todavía sin correr en el barrio del Porvenir. Pues por fin, ayer me quité la espinita. Lo cierto es que me hizo falta un empujón de mi compañero Miguel Ángel para inscribirme, si no es por sus ánimos, se me pasa la fecha y otra vez que me quedo fuera. El caso es que allí nos presentamos ambos ayer, coincidiendo con otro par de laguneros, Javi y Albertuki, y con muchísima gente conocida del mundillo de las carreras, entre ellos mi cuñado Rubén, mis compañeros Alfonso y Antonio ... y muchos más que no voy a poder nombrar, o no terminaría nunca.
La entrega de dorsal fue rápida, luego hicimos algo de tiempo subidos en el coche, ya que el airecito que venía te dejaba helado. Tal era que decidí correr con dos camisetas, manguitos y guantes.
Tras un corto calentamiento, nos vamos a buscar sitio bajo el arco de salida. Está "petao" y me voy por la acera lo más delante posible. No dejo de mirarme las pulsaciones; están algo más altas de lo normal, supongo que serán los nervios del principio, ya que por muchas carreras que lleve, siempre salen a relucir antes del inicio. Me tranquiliza saber que voy bien entrenado y bien descansado.
Cuenta atrás, disparo y salida. Muchos corredores más lentos se han puesto delante y no queda más remedio que aguantarse o adelantar por las aceras. Así voy más de un kilómetro. Pero en cuanto llega el tramo de tierra, se ha estirado mucho la carrera y todo es más fácil.
A estas alturas, y como era de esperar, ya me sobran camiseta, guantes y manguitos, pero ahora no queda más remedio que joderse y tirar con ello. A pesar de ser un circuito con suaves desniveles, voy llevando una media muy cercana a los 4 minutos por kilómetro con relativa comodidad. A partir del 4'5 la cosa se complica, hay una subida hacia el merendero de los molinos.
Conozco bien la cuesta, la he subido muchas veces con la bici y se que los últimos metros son los más empinados, así que voy regulando desde el principio, para poder darlo todo hasta arriba. Durante toda la carrera tan solo me adelantan dos corredores, uno en el km 3 y el otro que de naranja de la foto (al final pude adelantar a este último antes de meta). Justo cuando estoy llegando a la parte más alta, que es donde se encuentra el avituallamiento, adelanto a María Victoria (tercera mujer en meta). Al saludarla me pide que le de una botella de agua, y engancho una para cada uno. ¡¡Un sorbo rápido y a bajar!!
Si la subida es chunga, cuando tienes que ir frenándote para no estrellarte contra el asfalto bajando, es casi peor. Durante bastantes metros se me va cargando toda la musculatura del cuerpo, hasta que llega un punto menos empinado y por fin puedo alargar la zancada y dejarme llevar.
Esta parte dura bien poco, ya que enseguida toca subir el puente que cruza la vía del tren... es un suplicio, llevamos 6'5 km y voy extenuado y dolorido. Por un momento pensé que lo iba a pasar realmente mal. El lado bueno es que no me cuesta respirar, que en el asfalto se tracciona mejor y que en el casco urbano el viento apenas va a molestar.
Durante la bajada noto que un corredor de amarillo se ha puesto a mi lado, se ve que tengo la complexión perfecta para que los demás se aprovechen yendo a rebufo. Miro de reojo y calculo que será poco mayor que yo... ya empezamos... mira que se de sobra que hoy no hago podio, ni de lejos, ya que hay unos galgos en mi categoría que no los pillo ni por asomo... peeeerooo la vena competitiva me puede y si alguno de "pelo blanco" se me pone a tiro o trata de adelantarme, aquí el que suscribe aprieta los dientes y acelera lo que haga falta.
Pues nada, otros tres veteranos a unos 10 metros por delante. Acelero. El de amarillo sigue a mi lado. Regulo el ritmo, nadie me adelanta. Esto se pone interesante.
El km 8 lo pasamos por debajo de 4'. Me cuesta mantener el ritmo hasta el km 9, y ronda por mi cabeza frenarme un poco y dejarme llevar hasta meta. El caso es que no recuerdo si bajé o no el ritmo, pero ninguno de los que he adelantado, ni el de amarillo, me sobrepasan (pero están ahí, lo se, les escucho sus pisadas jeje)
Unos 200 metros después del km 9 empiezan las hostilidades. El de amarillo acelera, aprovechando que vamos a adelantar a otro corredor más joven, y toma el lado cerrado de la calle para ganar la posición antes. Mi cabeza me dice que si se coloca delante yo voy a hundirme y mis piernas me dicen: acelera pitorra, aunque sea por el exterior, corre y sigue delante!!
Dicho y hecho, empiezo a acelerar, sigo por delante. Voy tragando bocanadas de aire por donde puedo, nariz, boca, orejas... aguanto unos metros más y al fondo distingo el arco de meta. Sin pensarlo dos veces empiezo a darlo todo. Hay otro corredor veterano por delante, va rápido, pero no tanto como yo. Lo sobrepaso poco antes de llegar a meta y detengo el crono el 40'45", por delante de los otros viejunos que me han acompañado.
Lo gracioso del tema es que ninguno de los que iban conmigo, o de los que adelanté cerca de meta, eran de mi categoría... pero, y lo bien que me lo he pasado??
El último acelerón me dice que soy capaz de ir más rápido durante más tiempo. Habrá que correr una más llanita y probar a ver...
Por cierto, Miguel, la cervecita de después me dio la vida jejeje, en Manzanares repetimos ;)


martes, 26 de marzo de 2019

XII Carrera popular Capitán Duque, Valdemoro 24 de marzo de 2019

Primera competición seria después de no haber podido participar en el maratón de Sevilla. El mismo día también se celebraban la media de Bolaños y la Media y 10K de Toledo. Una lástima, ya que también me habría gustado hacer la media de Toledo.
Me he sometido a una buena carga de kilómetros. La idea es coger un buen estado de forma y después de Valdemoro, levantar un poco el pie del acelerador; aunque ya me he inscrito a la del Porvenir, en Alcázar... uf, me puede el vicio...
En fin, que al Colegio de Guardias me acompañaron mi cuñado Rubén, y varios compañeros de Villacañas y Lillo: Miguel Angel, Luismi, Martín y Oscar.
Nos ponemos a calentar y al rato anuncian por megafonía que la carrera se retrasa 30 minutos; hay mucha gente todavía recogiendo los dorsales. Pues nada, paramos y nos relajamos. Poco después nos dicen que en 5 minutos salimos... una pena, corriendo al coche para dejar el cortavientos y enseguida a pillar un buen sitio en la pista de atletismo junto a Rubén y Miguel A. Tras las fotos y discurso de rigor, el Capitán Duque nos da la salida. Enseguida me tiro al lado izquierdo de la pista y me pongo al ritmo previsto para el primer kilómetro (si, he estudiado el perfil y lo llevo así de controlado jajaja).
Todavía dentro del colegio está puesta la señal del "1", paso por debajo de 4', pero el reloj pita unos metros más adelante. Al haber cogido un buen lugar en la salida, apenas llevo gente delante, calculo que unos 50 corredores, así que no voy a ir agobiado en ningún momento de la carrera y, teniendo en cuenta que hace dos años acabé en el puesto 33, seguramente habrá pocos que me adelanten este domingo.
El km dos es en ligero ascenso. Yo había calculado subir a 4'10" como muy lento, pero cada vez que miro el reloj veo 3'55". Antes de la marca del "2" se asciende un poco más y me freno, para pasarlo en 4'02". Desde aquí se empieza a ascender un poco más, llevamos un kilómetro de recta y queda otro hasta que la carrera gire en una rotonda y empecemos la bajada. Me lo tomo con algo más de calma y me freno para bajar a 4'10".
El gps cada vez me pita más lejos de las marcas de la organización, así que decido no hacerle mucho caso. Le echo un vistazo rápido al pulso y ... sorpresa!! 172 ppm!! a este ritmo peto seguro, pero las sensaciones son buenas, ya llevo 3 km empiezo a bajar y las piernas me piden alegría.
Asi que nada, a acelerar se ha dicho. Ahora voy haciendo caso a mis piernas, a mi respiración, al estómago (si este último duele, mala señal).
Giros, ascensos, bajadas rápidas, avituallamiento cerca de una rotonda (toca beber dos tragos largos y girar para, de nuevo subir ...
El caso es que desde que pasé el km 6, y hasta llegar al km 9, todo es la misma historia, subir, bajar, girar. En ese punto, el 6, eché un vistazo al tiempo, 24'00". Con la absoluta confianza en mis fuerzas y creyendo que apenas quedaban ya repechos, pensé que había posibilidades de bajar de la barrera de los 40' en meta. Pero, ay amigo, en Valdemoro no salen así las cuentas. Si vas al límite, las posibilidades son de acabar fundido y con unos segundos extra de regalo.
Desde el km 7 fui junto a un corredor local. Pensaba que conocería bien el recorrido y adaptaría el ritmo a las cuestecillas, pero cada vez que comenzábamos a subir yo me quedaba atrás. Luego me costaba volver a darle alcance, pero podía gestionar bien el esfuerzo.
Sobre el km 8 adelantamos a un corredor veterano que me había sobrepasado bastante antes con mucha solvencia. El pobre iba jadeando bastante. Tentado estuve de decirle que se frenara un poco a recuperar el aliento...
Comienza el km 9. Solo queda una subida y ahora me parece que no es tan dura. Mi acompañante acelera, me cuesta seguirlo y cuando me quedo detrás me grita unas palabras de ánimo. Doy un achuchón y me pongo a su lado. Entramos al Colegio y alcanzamos a otro corredor con una camiseta que ponía "bomberos". Voy muy justito de fuerzas. El de Valdemoro y el bombero se ponen a la par y yo me quedo detrás. Durante muchos metros he ido a rebufo del corredor local y ahora me sabe mal esprintar para adelantar dos puestos que no me van a llevar a ningún sitio. Miro el crono cuando calculo que me quedará un minuto para llegar a meta: 39'50" ... mier... se me va a escapar de lejos el sub 40'...
Al final acabo en 40'40", repitiendo el 33º puesto de la general. Aunque no he logrado el objetivo, estoy contento con mi rendimiento, teniendo en cuenta la cantidad de subibajas que he tenido que solventar.
El resto de la comitiva va llegando poco a poco. Miguel A. es el primero en seguirme, va progresando bastante y pronto me echará la pierna encima jeje. Luego Rubén, Oscar, Martín y Luismi.
En el viaje de vuelta tuvimos que parar en un bar a reponer líquidos, cosa muy importante. Y por supuesto, siempre debe hacerse con zumo (de cebada, claro).