Todo empezó el año pasado, la tarde del 27 de julio. Estábamos de vacaciones en Armilla, con Carlos (nanuq, delnorte, papá oso ...) y me llevó a ver el paisaje. Quedé totalmente prendado de la montaña y le prometí que haría la carrera.
A pesar de que he ido muy corto de kms, he entrenado más que nunca, mucho más; y me ha costado muchísimo conseguir tiempo para ello, pero la recompensa ha merecido la pena ... GRACIAS, Marisa y Alicia por aguantarme.
Comenzaré directamente con la carrera para que no se aburran los lectores.
Llego temprano, como siempre, pero ya hay mucha gente por allí, calentando, dándose cremas, haciendo fotos ... uf, menudo cosquilleo en el estómago. Yo ya he seguido el ritual de la vaselina y el protector solar, y lo de calentar ... como que no, vamos, que ve voy a hacer una jartá de kms y no tengo ganas de más :P
Localizo al grupo de Pretorianos ¡como no! cualquiera no los ve; serán mi referencia para subir con garantías hasta el final.
Tras el pistoletazo, algo más tarde de la cuenta, comienza esta maravillosa ascensión. Me coloco de los últimos, a un ritmo bastante lento, no se cual, porque no están marcados los kms. Enseguida me encuentro con dos amigos alicantinos que conocí dos días antes en Pradollano, decido ir con ellos, son muy metódicos y el tiempo objetivo, aunque algo ambicioso para mi, creo que es posible de alcanzar.
Los Pretorianos están ahí, al lado, bien.
En el primer avituallamiento me saluda un conocido de Peter, el administrador de la página web de laslagunas.es, me dice que se llama Camacho y que bajará de las 7 horas. Se nos une al grupo y empiezo a pensar que si llego arriba haré incluso mejor marca de lo planeado. Pobre de mi, en cuanto llegamos a la primera cuesta 'de verdad' me es imposible seguir su ritmo. No importa, algo más lento también se llega. Estamos en Pinos Genil, y aquí ya comienzo a adelantar gente. Voy pensando en que si pincho, todos estos me volverán a adelantar a mi, que la carrera es muy larga y que debo regular, pero el ritmo que llevo es tan bueno que me veo con fuerzas sobradas para continuar así durante mucho rato.
El grupo de Pretorianos ha quedado atrás, tan solo veo dos por delante, el del estandarte (creo que un tal José Luis) y otro que va con escudo y espada. Me uno a este último y hago los que para mi fueron los kms más duros junto a él. Nos hace fotos todo el mundo, asi que voy sonriendo todo el rato je je.
Me voy parando en cada avituallamiento para beber agua y cuando hay fruta tomo una porción, se que me hará mucha falta. Cuando llevamos más de dos horas de carrera comienza a pegar algo el solecito y me pongo a sudar como un jodío cerdo. Es mala señal, pienso en el maratón de Ciudad Real y la deshidratación y comienzo a tener mis dudas. Poco antes de tomar la carretera antigua me empiezan a flaquear las fuerzas y tengo que ponerme a andar, menos mal que a unos 30 metros veo otro avituallamiento. Bebo, descanso unos 30 segundos y continúo. Todavía puedo correr otro poquillo. He conseguido hacer unos 26 kms del tirón, primer objetivo cumplido.
Mi ritmo andando es bastante majo, asi que sigo adelantando gente, son pocos los que me sobrepasan a mi, y a la mayoría de estos les vuelvo a dar caza.
Cada corredor adelantado un saludo y palabras de ánimo, cada corredor te dice algo 'te veo fuerte' 'vamos, arriba' 'venga, campeón' ...
Desde el Dornajo son pocas las veces que puedo ponerme a correr, lo hago de vez en cuando pero tantos kms de ascenso han hecho mella y debo desistir al minuto cada vez que lo intento. Eso sí, en cada falso llano troto bien alegre (solo hay tres o cuatro en toda la carrera :D )
Una vez sobrepasada la zona de los pinos atrapo a un corredor canario que me cuenta que ha hecho el IronMan de Lanzarote, pero que esta prueba no tiene nada que ver, que es durísima y que el pobre no puede correr. Le digo que todos vamos igual, que andando también llegaremos. También encuentro a Ricardo, el valenciano y vamos juntos un ratito, pero él va muy fundido y yo todavía tengo fuerzas para ir más rápido.
Antes de llegar a Pradollano veo a lo lejos a la chica que daba las gorras y las camisetas en la entrega de dorsales, una guapísima cordobesa llamada Lucía Conde Calero. Si nos ponemos a ver su currículum nos daremos cuenta de quien estamos hablando, vencedora en dos ocasiones de los 101 de Ronda, tuvo el récord de la prueba, esta es la 6ª vez que hacía el Veleta, tiene en sus piernas muchísimas carreras y victorias.
La alcanzo poco más adelante y su simpatía y conversación me hacen quedarme con ella y con otro corredor cordobés el resto de la carrera.
Es la parte más dura de la carrera, ya estamos en alta montaña y el déficit de oxígeno y los kms acumulados pueden hacer que uno se estrelle al primer intento de subir con fuerza; pero yo voy muy agusto, muy cómodo y ahora se, con toda seguridad, que llegaré arriba y ... miro el reloj ... además bajaré de las 7 horas!!!
Dicho y hecho, los últimos metros los hacemos trotando y alcanzamos la meta en 6 horas 40 minutos y 11 segundos, LO CONSEGUÍ!!! HE SUBIDO AL VELETA!!!
Un año entero pensando en esta carrera, un año entero esperando lo que ya estaba en mis pies, un año entero dedicando cada entrenamiento para conseguir lo que acababa de lograr, la emoción es indescriptible.
Os dejo algunas fotos, son del móvil:
fotos