
El
cartel de la prueba ya nos hacía presagiar que en Daimiel no íbamos a pasar calor. Por supuesto que, celebrándose en Diciembre, tampoco sería normal que así fuese, je je.
Nos presentamos en esta ciudad manchega una hora antes del comienzo de la prueba. Todo el camino lloviendo y, a pesar del parte meteorológico (que no se donde vio Antonio) de grandes claros nada :P . Que pereza da salir del coche, pero ya que estamos aquí, vamos a por el dorsal (al menos). Surgen las primeras dudas, parece que no escampa y no hay muchas ganas de mojarnos ... como den la bolsa del corredor antes, nos vamos, jejeje (bromeamos).
Antes de darnos cuenta ya estamos calentando, avenida arriba, avenida abajo. Llegamos a un punto de la calle en el que encontramos una cuestecita digna de mención¡leche! ¡esto no nos lo esperábamos!, la subimos una vez y nos vamos para la salida a hacernos la foto.
Ya en la línea de salida nos piden guardar silencio. A mi me da por pensar que vamos a guardar un minuto de silencio por alguna cuestión que en estos momentos desconozco, pero no, es que nos van a dar un pequeño discurso de agradecimiento y no llega el micrófono hasta allí. Viendo las caras que teníamos todos, y que no dejaba de llover, el discurso es breve, tipo sms moderno: "gcs x vnir aki agua llvia frio" ¡pun!
Somos unos 180 inscritos, aunque juraría que no pasamos de 120 en la salida. A pesar de todo, tenemos que ir un rato más lento de la cuenta y esquivando a otros corredores, pero en breve ya se forma una fila y cada vez que adelantamos (a muchos) o nos adelantan (creo que solo uno, al que luego volvimos a pasar a falta de 1 km) hay espacio suficiente, vamos, de sobra.
La carrera se hace dando tres vueltas a un circuito y acabando en el estadio, pero no dentro, como creíamos, si no fuera. Hay un par de cuestas, la primera es algo más pronunciada que la segunda, pero tampoco es para tanto, con regular un poco el ritmo se sube sin problemas.
En la primera vuelta oímos a otro corredor marcar el paso por km, supongo que llevaba un gps, porque no se veían marcas por ningún sitio: 4'19''. El ritmo no está mal para lo que venimos a hacer, pero se me antoja lento y acelero ligeramente. En la segunda vuelta ya no llueve y las sensaciones no pueden ser mejores. Comentamos la táctica final: ¿aceleramos o no? y mientras nos decidimos, yo acelero. Se ve que me he pasado un poco, porque sobre el km 8 (este si lo he visto), Antonio ya no habla conmigo ... no, no es que se haya enfadado, es que se ve que tenía problemas de oxigenación (je je, iba algo tocado). Miro el crono y calculo que acabaremos en unos 43 minutos. En la última cuesta abajo me dice que tire para adelante, pero con lo poco que queda no voy a ganar apenas segundos, así que me quedo con él. Ya en la última recta, unos 300 metros, si que acelero bastante para adelantar un grupo de tres corredores y acabo cuatro o cinco segundos antes que mi acompañante.
Un poco desilusionado por no acabar en la pista, le dejo la bolsa a Antonio y le doy una vuelta trotando, he acabado con muchísimas fuerzas y si hubiera sabido aprovecharlas seguro que hago al menos un par de minutos menos esta mañana, quedando muy cerca de mi mejor marca en la distancia.